El pleno del Ayuntamiento de Calp ha aprobado el Plan de Contratación del consistorio para este 2021. Se trata del primer documento de estas características que elabora el Ayuntamiento y que contempla las necesidades de contratación de los diferentes departamentos municipales que deben ser licitadas este año.

 

Este plan se lleva a cabo en cumplimiento de la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público, que establece la obligación legal para todas las administraciones públicas de actuar sometidas a principios de planificación, dirección por objetivos, control de la gestión y evaluación de los resultados de las políticas públicas. Además, permitirá facilitar la concurrencia de las empresas y una mayor transparencia de la administración.

 

La alcaldesa de Calp, Ana Sala, ha destacado la importancia de disponer de un instrumento de estas características que “permitirá una mejor planificación, organización, transparencia e información” de la actividad del Ayuntamiento y recalcó que “no son muchos los ayuntamientos que lo tienen”.

 

Para la elaboración del plan los departamentos municipales han remitido más de 400 fichas con las necesidades de licitación, previstas para este año. Entre las licitaciones que recoge el documento se encuentra el proyecto de remodelación de la Plaza Mayor con el fin de redistribuir mejor el espacio de este lugar, escenario de numerosos eventos de la localidad, la redacción del proyecto para la remodelación del paseo marítimo de La Fossa, actuaciones para dinamizar los parques de la Vallesa y de Enginent o la redacción del proyecto de acondicionamiento del acceso a urgencias del centro de salud. También se incluye la contratación de un servicio de traducción al valenciano de toda la documentación oficial del Ayuntamiento, entre otros muchos.

 

Este plan, que no es vinculante, está supeditado a la tramitación de cada uno de los expedientes de licitación, así como a la existencia de crédito adecuado y suficiente. El plan fue aprobado con los votos a favor del equipo de gobierno (PP y Ciudadanos) y Compromís y la abstención de PSOE y de Defendamos Calpe.

 

En el pleno también se ha acordado solicitar a la Generalitat Valenciana la acreditación de Calp como Municipio Turístico de la Comunitat Valenciana de acuerdo al nuevo decreto del Consell aprobado en 2020 que endurece los criterios para que una localidad sea reconocida como municipio turístico. Este nuevo decreto exige que la localidad además de cumplir requisitos como el de población turística, número de plazas de alojamiento turístico y de segunda residencia, entre otros, ha de participar en los programas de promoción de la Generalitat como Destino Turístico Inteligente o de Calidad Turística, entre otros. El Ayuntamiento solicita ahora su renovación como municipio turístico inteligente porque entiende que cumple con todos estos nuevos requisitos. Será ahora la Generalitat la que evaluará la solicitud de Calp. Este punto se ha aprobado por unanimidad.

 

Por toro lado, se ha acordado resolver las alegaciones presentadas y aprobar de forma provisional la modificación puntual D-13 del PGOU-98 de mejora ambiental y del patrimonio cultural del suelo urbano de la Manzanera. Se trata de un trámite más en el objetivo del equipo de gobierno de proteger la última parcela virgen del litoral calpino, ubicada en dicha urbanización, una parcela de 10.000 metros cuadrados edificable sobre la que podía solicitarse licencia lo que llevó a que se decidiera trasladar su edificabilidad a otras zonas verdes y dotacionales en la misma urbanización La Manzanera.

 

El portavoz de Defendamos Calpe, Paco Quiles, acusó al equipo de gobierno de incoherencia y les recriminó haber perdido la oportunidad de proteger 250.000 metros cuadrados de la zona del Pla Feliu, Ràfol y Garduix.

 

El portavoz de Compromís Ximo Perles mostró su apoyo a proteger la pinada pero insistió en que no es posible un urbanismo a coste cero. “Toda la edificabilidad de esta parcela ahora se redistribuye en otras. Es decir para proteger una cosa se masifica más el resto del sector”.

 

El portavoz del grupo municipal socialista, Santos Pastor, se mostró también en la misma línea y señaló que: “la pinada en sí entendemos que tiene cierto valor pero el coste de salvaguardar esta pinada es sacrificar el resto de la manzanera”.

 

El portavoz de Ciudadanos y concejal de Territorio, Juan Manuel del Pino, destacó que este proyecto “con la modificación puntual D-13 es algo extraordinario porque en muy pocos lugares de la costa mediterránea se va a conseguir salvar una superficie de 10.000 metros cuadrados urbanizables en primera linea de playa”. Y recordó que cuando se inició la legislatura se presentó una solicitud de licencias para construir en esa zona ocho bloques de cuatro alturas. “Decidimos que merecía la pena conservar ese espacio y convertirlo en espacio verde”, añadió.

 

La alcaldesa Ana Sala lanzó una pregunta: “¿qué habría pasado si no hubiéramos planteado esta propuesta y este macroproyecto en ciernes en la última parcela virgen en la costa calpina hubiera arrancado?” y recriminó a los grupos de la oposición de mezclar temas distintos. “No mezclemos churras con merinas, no mezclemos la rehabilitación del club social, la regeneración costera, la pasarela, con la modificación D-13 o los suelos de Ràfol, Pla Feliu y Garduix; cada propuesta se tratará cuando procedan”, indicó.

 

Por otro lado, se ha acordado con los únicos votos a favor del equipo de gobierno y los votos en contra de la oposición desestimar los recursos de reposición que se han interpuesto contra el acuerdo plenario del 13 de julio de 2020 por el que se aprobó el programa de actuación para la construcción de un edificio de 19 alturas y proyecto de reparcelación de la zona en la que este se ubicará, en la calle Ponent, en la Calalga.

 

Vía Noticies.calp.es

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