Buenos días Aquí os dejamos un artículo del profesor Enrique Molto sobre Gloria, que nos ha enseñado y recordado muchas cosas.

LAS LECCIONES DE GLORIA

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La geografía de cualquier territorio, en lo que se refiere a los riesgos naturales, debe ser conocida para poder actuar en consecuencia. Podemos pensar que llueve como nunca, que jamás había hecho tanto viento, que nunca va a haber una nevada como las de antes o que nunca vamos a volver a tener sequías. Más raro nos puede parecer pensar en terremotos en España, pero el de Lorca algo de ese riesgo nos recordó.

Pues bien, conocer nuestro territorio nos obliga a saber que todo eso es consustancial a nuestra naturaleza, y que todo lo que pasó una vez puede volver a pasar. Podemos echar la culpa de todo a que el cambio climático va a hacer que todos los desastres de causa climática vayan a más, pero no son nuevos, siempre han estado ahí. El hecho incontestable es que nosotros podemos atenuar los efectos de todos estos desastres preparándonos, reduciendo nuestra exposición y nuestra vulnerabilidad, porque nada vamos a poder hacer para evitar que los hechos naturales se desencadenen. Por cierto, como en el mismo caso del temporal Gloria, los fenómenos naturales extremos como grandes nevadas o temporales de lluvia son los que a la vez nos proporcionan agua para nuestros acuíferos. Los temporales de lluvia persistentes y prolongados son algo propio de algunas zonas mediterráneas de interior, superan los 100, 200 e incluso los 500 litros en varios días, entre 3 y 20, y son más beneficiosos que perjudiciales, pero, combinados con arcillas y fuertes pendientes, provocan desprendimientos.

Desde hace más de 50 años esos temporales en Alcoi, donde yo vivo, son sinónimo de casas del centro histórico que se vienen abajo. No se caen las casas de la burguesía modernista alcoyana, se caen las de la clase trabajadora, hechas con peores materiales y espectacularmente altas para la época, que reaccionan muy mal ante estas lluvias persistentes.

No podemos evitar que llueva así, pero si debemos planificar y ejecutar protocolos similares en estos casos a los que se establecen en zonas inundables o en primera línea de playa, para mitigar en la medida de lo posible, que estas casas vuelvan a caer y supongan la pérdida de más vidas. Lo que nos ha enseñado Gloria es que debemos cambiar de estrategia en todo lo que ha provocado, tal vez menos luchar contra el elemento natural y más adaptarse a sus ya conocidas consecuencias, tomando las medidas temporales y territoriales necesarias.

https://www.levante-emv.com/sociedad/2020/02/05/lecciones-gloria/1974064.html

Vía Laboratorio de Climatología – Universidad de Alicante

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